
Un sueño frente al mar.
Sundown nació del amor de un hombre por el océano, por Ecuador y por hacer sentir a cada persona como en casa.
El legado de Don
Donald Lukacik fundó Sundown Beach con un sueño claro: crear un lugar diferente, un refugio donde desconectarse del ruido de la gran ciudad y reconectarse con lo esencial. Don amaba el mar y amaba Ecuador, y quiso compartir esa pasión con cada huésped que cruzara la puerta.
Su visión era que aquí no solo se disfrutara de la naturaleza, sino que cada persona se sintiera en casa — y hasta aprendiera un poco de español en el camino. Ese espíritu cálido y genuino sigue vivo en cada rincón del hotel.
“Don soñó con un lugar donde el mar, la calma y la calidez de una familia se encontraran. Ese sueño es hoy su legado.”


La familia continúa el sueño
Aunque Don ya no está con nosotros, dejó un legado hermoso en manos de su familia. Hoy el legado continúa de la mano de su esposa Alexandra, sus dos hijos y su hermano, felices de recibir a cada huésped y de hacerlo sentir, tal como Don quería, parte de la familia.
Cuando llegas a Sundown, no llegas a un hotel cualquiera. Llegas a un hogar frente al mar, cuidado con el mismo cariño de siempre.
Ven a ser parte de la familia.
Te esperamos en Canoa con los brazos abiertos y el mejor atardecer de la costa.
Respuesta en pocas horas.
